
Páez, capitán de la patria
Al llegar Bolívar triunfante a Barinas, en su Campaña Admirable, los realistas, derrotados en Niquitao por Ribas, habían abandonado la ciudad, y Pulido es repuesto en su cargo de gobernador. Páez, que se incorporó a las fuerzas de Pulido en Santa Bárbara y lo acompañó en su retorno a Barinas, fue ascendido a capitán por haberse negado a aceptar el mismo grado en las filas enemigas. Ante la amenaza de los realistas comandados por Yánez, Pulido resuelve abandonar la ciudad para evitar represalias contra la población civil, y Páez recibe la orden de combatir contra el comandante realista Miguel Marcelino, que ocupaba Canaguá con 400 hombres, Páez cumple la misión y lo derrota en las “Matas Guerrereñas”, el 27 de noviembre de 1813. Pero al regresar a Barinas un correo le informa de la llegada a esa ciudad de las tropas de Yánez y que los patriotas se habían replegado a San Carlos.
Páez condenado a muerte
Páez condenado a muerte
Tratando de evitar el encuentro con las tropas enemigas, se dirige a Guasdualito, pero sus tropas desertan y completamente solo se dirigió a Canaguá, donde fue capturado y enviado prisionero a Barinas, donde el comandante Antonio Puy lo condenó a muerte, salvándose a última hora gracias a que la noticia de la victoria de Bolívar en Araure puso en fuga a los realistas. Años después, en 1826, Bolívar, sin especificar el hecho, hace memoria: “¿Qué no me deben todos en Venezuela, y hasta usted?, ¿no me debe la existencia? Corroborando esta afirmación existe una comunicación, publicada por Lecuna, del teniente coronel Vicente Becerra, uno de los derrotados en Araure, escrita al general Cagigal desde Barinas el 28 de agosto de 1814: “Don Antonio Puig, que hacía de gobernador abandonó esta ciudad la noche del 6 de diciembre a consecuencia de la derrota y dispersión de nuestro ejército en Araure”.
El odio lo lleva a Barinas y a Mérida
El odio lo lleva a Barinas y a Mérida
Páez, enfurecido por deseo de venganza, íngrimo, disfrazado de peón emprendió la persecución de Antonio Puy con la intención de matarlo personalmente, pero la ventaja era mucha y también las privaciones y los peligros en un territorio plagado de enemigos. Se alistó entonces en la caballería del comandante Olmedilla, figurando en la defensa de Barinas entre el 12 y el 19 de enero de 1814, al mando de Ramón García de Sena, y, abandonada la ciudad se traslada a Mérida donde el capitán Antonio Rangel lo utiliza para el adiestramiento de reclutas, allí participó en el combate de Estanques contra el comandante Aniceto Matute.
De Mérida a Casanare y caudillo de los llaneros
De Mérida a Casanare y caudillo de los llaneros
Páez permaneció en Mérida hasta fines de septiembre de 1814, cuando se incorporó por poco tiempo a las fuerzas de Urdaneta, quién desde Barquisimeto se retiraba a la Nueva Granada; se separó de este general y se dirigió por los llanos a Casanare (pertenecientes a la Nueva Granada) ya con un proyecto personal en mente: acaudillar a los llaneros que hasta entonces habían estado al servicio del rey, proyecto que no puede cumplir a cabalidad porque los llaneros eran realistas natos. En su Autobiografía, Páez nos narra que al llegar a Poré, capital de Casanare, “...encontré al comandante venezolano Francisco Olmedilla, a quien el gobierno de Casanare había nombrado comandante en jefe. Tanto el gobierno como Olmedilla me recibieron con las mayores muestras de satisfacción, proporcionándome recursos y manifestándose tan dispuestos a auxiliar mis proyectos, que a los tres días me encontraba ya en el pueblo de Betoye a la cabeza de un regimiento de caballería...”.
Páez se opone a los crímenes de Olmedilla
Páez se opone a los crímenes de Olmedilla
En Poré se les unen varios oficiales y con un ejército de más de mil hombres, avanza hacia Venezuela el 10 de octubre de 1814, al mando del capitán Francisco Olmedilla que había sido nombrado Comandante de la caballería, integrada por venezolanos y granadinos, por el gobernador de Casanare, Fernando Serrano. De allí marchan contra Guasdualito, y el 29 de enero de 1815 atacan y derrotan un destacamento realista de 800 hombres mandado por el coronel Miguel Briceño Pacheco, alias “el Cotudo”. Páez tiene diferencias con Olmedilla por el bárbaro asesinato del comandante realista Manuel Marín Marchán, rendido ante Páez, y que Olmedilla ordenó le cortaran la cabeza. “Enseguida ordenó Olmedilla que todas las tropas entrasen en la plaza y condujeran allí a los prisioneros, y cuando aquellas estuvieron formadas en los cuatro ángulos del cuadrado con los prisioneros en el centro, dispuso Olmedilla que su segundo, Fernando Figueredo, hiciese cortar la cabeza a todos ellos”. La oportuna intervención de Páez impidió que esta salvajada se consumara, en ese momento, en su totalidad, pero en un descuido de Páez en su regreso a Casanare, Olmedilla los asesinó a todos.
Páez semi desnudo y descalzo
Páez semi desnudo y descalzo
De vuelta a Casanare Olmedilla abandona el mando, y es sustituido por su segundo, Fernando Figueredo Mena, quien tiene severas disputas con Páez, al grado de ordenar su detención y “ponerle un par de grillos”, cosa a la que Páez se opone resueltamente. Figueredo le concede un pasaporte para la capital, pero la tropa deserta y sigue a Páez. Figueredo informa al gobierno de la situación y éste dando la razón a Páez, lo destituye. El 31 de octubre de 1815 el general Joaquín Ricaurte, sustituto de Olmedilla al mando de las tropas patriotas, derrotó al coronel Sebastián de la Calzada en la batalla del Banco de Chire. Páez dio prodigios de valor en esta batalla y se distinguió por la feroz persecución al enemigo en retirada, acción que continuó acompañado de un muchacho carabinero, porque sus soldados se detuvieron a apoderarse del botín abandonado por los realistas. Al día siguiente de la batalla Páez se presentó ante el general Ricaurte: - “Felicito a Ud. comandante Páez, me dijo, por su bravura y heroico comportamiento en el combate de Chire; pero ¿cómo es posible que Ud. se me presente en ese traje de mendigo?” -“Mi general, le respondí, es el único que tengo. Creí mi obligación como militar venir a presentarme a mi superior, y lo he hecho sin ocuparme del vestido y creyendo que nadie está obligado a más de lo que puede”. Ricaurte, que se había apoderado para su provecho personal del botín capturado a los realistas, fue incapaz de proveer a Páez de una vestimenta decente.
Abandonado por los suyos gana su primera gran batalla
Abandonado por los suyos gana su primera gran batalla
Posteriormente, por una información confidencial que anuncia la cercanía de los realistas, es abandonado por Ricaurte y su Estado Mayor, que nada le avisan, con 500 lanceros en Guasdualito. Con esa fuerza derrota, la noche del 16 de febrero de 1816, al coronel Francisco López en el combate de Mata de la Miel, (fue el único que se atrevió a combatir de noche) triunfo por el cual el gobierno de la Nueva Granada le concede el ascenso a teniente coronel, y el 13 de junio del mismo año triunfa en el Paso del Frío, derrotando a 1.200 jinetes con artillería y 400 hombres de infantería al mando del mismo López, apoderándose de la población de Mantecal. De estas tropas españolas había huido Ricaurte abandonando a Páez a su suerte, pero el valor del bien llamado “Centauro de los Llanos” superó limitaciones y se impuso. Por esta conducta característica había ido adquiriendo un gran ascendiente sobre las tropas llaneras.
El gobierno de Guasdualito
El gobierno de Guasdualito
A principios de julio de 1816, Páez, que se encontraba en la Trinidad de Arichuna, recibió una comunicación del coronel Miguel Valdés para que asistiera en la villa de Arauca, un pueblo colombiano situado en la margen derecha del río Arauca, a una junta de oficiales, granadinos y venezolanos, para formar un gobierno provisorio, que se llamó Gobierno de Guasdualito. Este gobierno que duró hasta el 31 de julio de 1817, forma parte de la desarticulación orgánica que durante esos años caracterizó la guerra de la independencia en Venezuela. El llamado “Ejército de Oriente” al mando del coronel Miguel Valdés, que se encontraba en situación de retirada por el avance de las tropas realistas de Pablo Morillo, Miguel de la Torre y Sebastián de la Calzada que habían desarticulado el ejército republicano de la Nueva Granada, recibió instrucciones del gobierno de concentrarse en Casanare y ponerse a las órdenes del general Rafael Urdaneta. Valdés rehusó entregar el mando y marchó a Guasdualito donde reemplazó a Joaquín Ricaurte, al tiempo que nombraba al teniente coronel Miguel Antonio Vásquez, como jefe del ejército. Poco después llegó a Poré, donde se encontraba Urdaneta con el cargo de Comandante de las Armas, el general francés Manuel de Serviez. Allí Urdaneta recibió una comisión de facciosos que lo destituyó del mando y nombró como presidente gobernador al coronel Juan Nepomuceno Moreno. Fue en este momento cuando Valdés realiza la convocatoria a la oficialidad, y el 16 de julio de 1816 quedó constituido el gobierno provisorio presidido por Fernando Serrano, ex gobernador de Pamplona, quien redactó una constitución que jamás se puso en práctica; se nombró a Francisco Javier Yánes como ministro secretario; los generales Urdaneta y Serviez fueron nombrados consejeros de Estado, y el general Francisco de Paula Santander, jefe del ejército de Apure, con el grado de general en jefe, que nunca le fue reconocido. La sede del gobierno estaría en Guasdualito. Pero al poco tiempo, en septiembre, las tropas aclamaron a Páez como Jefe Supremo desconociendo a Santander, que viendo el peligro que corría su propia vida si se oponía decidió deponer su cargo ante Serrano. Páez fue reconocido como jefe del ejército y ascendido a general de Brigada, cargo que será oficializado por Bolívar, en 1817. Páez como primera medida, destituyó al presidente Serrano y se proclamó jefe del gobierno y de los ejércitos.
¿Fue Páez un desertor?
En el informe que el marqués del Toro presenta a la Junta de Caracas, relatando los pormenores de su fracasada campaña militar sobre Coro, en 1810, aparece un tal José Antonio Páez como desertor. ¿Sería el mismo Páez de las Queseras del Medio y Carabobo? Parece que si. En ese momento la situación política era poco clara, y es posible que a Páez no lo convencieran las poses aristocráticas del ampuloso aristócrata caraqueño y decidiera poner pies en polvorosa antes de que se complicara la cosa. Lo cierto es que existe el documento que denuncia ante las autoridades civiles y militares a José Antonio Páez como reo de fusilamiento por desertar de sus deberes en un ejército en campaña. (Continuará)
¿Fue Páez un desertor?
En el informe que el marqués del Toro presenta a la Junta de Caracas, relatando los pormenores de su fracasada campaña militar sobre Coro, en 1810, aparece un tal José Antonio Páez como desertor. ¿Sería el mismo Páez de las Queseras del Medio y Carabobo? Parece que si. En ese momento la situación política era poco clara, y es posible que a Páez no lo convencieran las poses aristocráticas del ampuloso aristócrata caraqueño y decidiera poner pies en polvorosa antes de que se complicara la cosa. Lo cierto es que existe el documento que denuncia ante las autoridades civiles y militares a José Antonio Páez como reo de fusilamiento por desertar de sus deberes en un ejército en campaña. (Continuará)

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